El cabello y la pìel son partes que todos descuidamos gran parte del año y sin embargo, es vital su cuidado ya que son parte fundamental de nuestro organismo.

El cabello Durante todo el año la televisión está inundada de productos milagrosos que frenan la alopecia, de champús anti-caspa, esmaltes de uñas y, en estas fechas, todo se reduce a un sinfín de anuncios de cremas para el sol que hidratan y protegen nuestra piel durante estos meses en los que el sol nos ataca desde cerca. Cabello, uñas y piel, partes que todos descuidamos durante gran parte del año y que, sin embargo, deberíamos cuidar en todo momento porque, como veremos, son parte fundamental de nuestro organismo.

El cabello, principal protector de la cabeza, nos abriga preservando el calor, ya que perdemos un 90% del calor del cuerpo por la cabeza. Además es un magnífico escudo:

El pelo de la nariz, las orejas y alrededor de los ojos protege estas áreas contra el polvo y otras partículas pequeñas (en primavera, por ejemplo, nos ayudan en nuestra lucha contra las gramíneas).
Las cejas y pestañas protegen los ojos reduciendo la cantidad de luz que estos reciben.
El vello que cubre el cuerpo nos brinda calor y protege la piel.

Sin embargo, la dejadez, la falta de tiempo o simplemente el no saber la importancia tan grande que tiene, hace que nos olvidemos de él hasta el día en que nos encontramos de frente con los grandes problemas de siempre: la caspa y la alopecia.

cabelloLa alopecia es la caída del cabello. Se da más en los hombres, generalmente en edad adulta. La causa fundamental suele ser las hormonas masculinas, aunque una mala alimentación, intoxicaciones y enfermedades importantes también pueden desatar la calvicie. Para combatirla se pueden realizar masajes en el cuello cabelludo, llevar una dieta equilibrada, evitando tóxicos como el tabaco y el alcohol y para un tratamiento de fitoterapia (a nivel externo) se recomienda el uso de berro, Ortiga Mayor, culantrillo, ricino, aguacate, quino, capuchina, etc.

En cuanto a la caspa (trastorno de la piel del cuero cabelludo) se recomienda el uso de un champú a base de azufre, una mascarilla de arcilla y una dieta ovolactovegetariana y a nivel externo: limonero, ortiga y aguacate.

Las uñas realizan la función de proteger los dedos, miembros del cuerpo que están las veinticuatro horas del día en contacto directo con el exterior y que tanto usamos constantemente. Sin embargo, es la parte de nuestro cuerpo más descuidada, al mismo tiempo que, sin darnos cuenta, es la más utilizada y útil que tenemos. Si bien es cierto que los problemas que nos puedan surgir son mucho menores, siendo el principal las uñas frágiles, caso que se suele dar cuando hay falta en el organismo de vitaminas y minerales (hierro). Para tratarlo es recomendable mantener una dieta rica en vegetales y frutas, una buena y constante hidratación de las uñas y realizando fitoterapia utilizar onagra, sésamo, espirulina, levadura de cerveza y aceite de germen de trigo.

La piel, desde la formación del embrión humano, guarda estrecha relación con el sistema nervioso, ya que ambos órganos parten de la misma capa embriológica. Esto la hace el principal órgano de comunicación de todos los estímulos que recibimos del exterior, además de ser, nuestro principal escudo contra el mundo exterior. Otra de las funciones imprescindibles de la piel es la desechar toxinas por medio de la sudoración.

Los dos pilares básicos para el cuidado de la piel son la hidratación, la higiene y una correcta nutrición de sustancias grasas.

Los problemas más comunes de la piel son: la psoriasis, los callos o durezas y las verrugas. Aquí van unos cuantos consejos para combatirlos.

– La psoriasis: Afectación de la piel que se caracteriza por que las células de la piel se reproducen a una velocidad más alta de lo normal y se forman capas gruesas, que se descaman y enrojecen. No se conoce la causa, aunque problemas en los sistemas de eliminación están presentes.

Consejos:

Aplicaciones de mantequilla.
Arcilla fría.
Dieta depurativa.
Fitoterapia: Bardana, Aloe Vera, Pensamiento, Pino Marino.

– Callos (Durezas): Trastorno local de la piel en el que se endurece una zona normalmente a causa de una fricción o presión excesivas. Es común en los pies por mal calzado.

Consejos:

Hidratar localmente.
Calzado cómodo

Fitoterapia (a nivel externo): Aloe, Caléndula, Celidonia Mayor, Higuera, Hierba callera.

– Verrugas: Son un crecimiento excesivo de las células de la piel, muchas veces es a causa de algún virus.

Consejos:

Arcilla fría.
Ajo en rodajas localmente.
Fitoterapia (a nivel externo): Podófilo, Caléndula, Celidonia Mayor, Higuera, Verrucaria.

Pero lo más importante es la higiene, un cuidado que nunca le debe faltar a nuestra piel (recordemos una vez más que durante todo el día expulsamos toxinas por ella y, por tanto, la debemos limpiar y mantener bien cuidada).

Como hemos visto, no sólo en verano debemos preocuparnos por la salud de nuestra piel, durante todo el año necesita de nuestros cuidados, aunque ahora, en verano, el sol y sus efectos sean de vital interés.