Fondos elevan a 600 millones su inversión contra empresas del Ibex vinculadas a SEPI

En un movimiento que refleja la creciente preocupación del mercado y la complejidad del panorama financiero, los hedge funds y otros fondos de inversión especializados están intensificando sus posiciones en las compañías del Ibex 35 que pertenecen, directa o indirectamente, a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El volumen de estas apuestas bajistas ha alcanzado cerca de 600 millones de euros, concentrados en multinacionales clave en las que el Estado mantiene una participación significativa, principalmente a través de la Sepi.

Contexto y situación actual

La SEPI, como brazo inversor del Gobierno español, tiene en cartera varias participadas estratégicas en sectores como las telecomunicaciones, la energía, y la defensa. Sin embargo, en diciembre de 2025, varias de estas participaciones se han convertido en objetivo de fondos especializados que apuestan contra ellas, incrementando notablemente sus posiciones cortas.

Este fenómeno se ha visto impulsado por un reciente aumento en la percepción de riesgo de estas compañías, que entre otras cosas, ha estado alimentado por polémicas relacionadas con tramas de corrupción vinculadas a la gestión pública y la discusión política sobre el control y la gestión de estos activos.

Las compañías más afectadas

Indra

Con un 28% del capital en manos del Estado, principalmente a través de la Sepi, Indra ha sido el foco de atención de los hedge funds. En particular, AQR Capital ha declarado mantener una posición bajista del 0,9% en su cotización. La estrategia de estos fondos busca aprovechar posibles caídas mediante posiciones cortas, lo que indica una cierta desconfianza en la evolución a corto plazo de la compañía, que es esencial en sectores como la defensa y la tecnología.

Enagás

Este gestor de infraestructuras energéticas, en el que la SEPI controla un 5%, ha visto cómo se multiplican las apuestas por parte de fondos bajistas como Millenium, ExodusPoint y Envestra Capital, que mantienen paquetes representativos del 7,44% del capital, por valor aproximado de 255 millones de euros. La compañía ha estado en el centro de debates por su papel en la transición energética y los recientes conflictos en el mercado energético español.

Redeia (antigua Red Eléctrica) y Telefónica

Redeia, en la que la SEPI también participa, presenta una situación similar, con fondos como Caisse de dépôt et placement du Québec (CDP) apostando cortos por aproximadamente 160 millones de euros. Mientras tanto, Telefónica, con una participación de la Sepi del 10%, ha sido objeto de apuestas bajistas por parte de BlackRock, que mantiene posiciones cortas por un 0,57%. Este movimiento coincide con un período de incertidumbre en los sectores de telecomunicaciones y energía, y refleja una estrategia de cobertura ante posibles caídas del valor bursátil de estos gigantes.

Razones y objetivos de estas apuestas

Estas posiciones bajistas se activaron de manera significativa en diciembre de 2025, al coincidir con la divulgación de una serie de tramas relacionadas con la gestión de la Sepi y sus contactos políticos, vinculadas a supuestas irregularidades y corrupción. Los fondos que apuestan contra estas empresas pretenden aprovechar las caídas en la cotización provocadas por la incertidumbre política y económica, así como por la percepción de una gestión pública cuestionada.

Además, algunos inversores tratan estas operaciones como coberturas frente a movimientos bajistas en otros activos, o como una estrategia para aprovechar la volatilidad en sectores específicos considerados clave para la economía española.

Implicaciones y posibles consecuencias

El incremento de estas apuestas cortas plantea varios interrogantes. Por un lado, refleja la creciente desconfianza en la gestión de las participaciones públicas y en la solidez de las empresas bajo control estatal. Por otro, puede generar mayor presión sobre los precios de mercado, afectando la estabilidad de estos activos y, en consecuencia, a las finanzas públicas.

Desde la perspectiva política, estas operaciones pueden ser interpretadas como una señal de desencanto del mercado con la gestión pública, además de amplificar las tensiones ya existentes entre ciertos sectores económicos y la Administración central. En el entorno económico, también sugiere que los inversores internacionales están ajustando sus expectativas respecto a la evolución de estas compañías en un contexto de incertidumbre política y posibles reformas regulatorias.

¿Qué esperar en los próximos meses?

Es probable que se mantenga la tendencia de aumento en las posiciones cortas en estas empresas. La ofensiva bajista, acompañada de un clima político tenso y de recientes polémicas, puede intensificarse si continúan las tramas relacionadas con la gestión de la Sepi y si las instituciones occidentales elevan la vigilancia sobre el entorno político y económico en España.

Por otra parte, la reacción del Gobierno y de las propias empresas participadas será crucial. La posibilidad de medidas de estabilización, campañas de comunicación, o incluso movimientos corporativos para reducir la incertidumbre, pueden influir en la evolución de estas apuestas y en la cotización de estas compañías en bolsa.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las posiciones cortas o ‘shorts’ en bolsa?

Las posiciones cortas, o ‘shorts’, representan las operaciones en las que un inversor apuesta a que el precio de un activo disminuirá. Esto se realiza generalmente mediante la venta en corto, donde el inversor toma prestadas acciones para venderlas y, en caso de que el valor caiga, recompra esas acciones a un precio menor, obteniendo así una ganancia.

¿Por qué los fondos apuestan en contra de las empresas del Ibex con participación estatal?

Los fondos ven en estas empresas una oportunidad de obtener beneficios en escenarios de caída, especialmente si consideran que las gestiones o las polémicas relacionadas con la gestión pública pueden afectar su valor. Además, en contextos de inestabilidad, las apuestas bajistas sirven como cobertura o estrategia de especulación.

¿Qué impacto puede tener esta tendencia en la economía española?

Una mayor presión bajista puede influir en la cotización de estas empresas, afectando su valoración en bolsa, lo que a su vez puede tener repercusiones en la percepción del sector público empresarial y en la confianza de los inversores internacionales. Sin embargo, también refleja una señal de alerta para las autoridades sobre posibles riesgos sistémicos.

Conclusión

La intensificación de las apuestas bajistas por parte de fondos de inversión en las empresas participadas por la SEPI muestra una dinámica de mercado marcada por la incertidumbre política y los desafíos en la gestión pública. Aunque estos movimientos son parte de estrategias financieras habituales, su volumen y las circunstancias que los acompañan ponen de manifiesto la necesidad de una gestión transparente y de una comunicación clara para reducir la volatilidad y fortalecer la confianza en los activos públicos españoles.