Caminata ligera vs. correr: la mejor opción para quemar grasa después de los 40

Durante mucho tiempo, en el ámbito del fitness se ha promovido la idea de que la intensidad de ejercicio es la clave para perder peso. Se ha creído que solo con esfuerzos agotadores, como correr a alta velocidad o realizar entrenamientos de alto impacto, se pueden obtener resultados visibles y duraderos. Sin embargo, la entrenadora y experta en salud femenina, Blanca Pombal, plantea una perspectiva diferente, especialmente para las mujeres mayores de 40 años. Según ella, después de esa edad, una hora de caminata ligera puede ser más efectiva para quemar grasa de manera segura y sostenible que actividades más intensas como correr.

¿Por qué cambiar el enfoque de entrenamiento después de los 40?

Los cambios hormonales y físicos que experimentan las mujeres en la etapa de transición hormonal hacen que ciertos tipos de ejercicio sean menos recomendables. La clave, según Blanca Pombal, es adaptar la rutina para que sea compatible con las necesidades fisiológicas del cuerpo en esa etapa de la vida. Aunque correr quema más calorías por minuto, también implica un impacto repetido que puede causar molestias articulares, lesiones o sobrecarga en las articulaciones, sobre todo en quienes ya presentan dolencias en rodillas o caderas.

Además, el cuerpo en los años posteriores a los 40 tiende a priorizar el uso de grasa como combustible solo después de cierto tiempo de actividad continua y moderada. Se estima que esta quema de grasa efectiva comienza a partir de los 25 a 30 minutos de ejercicio sostenido. Por ello, la duración y la constancia en la actividad física resultan ser aspectos más importantes que la intensidad momentánea.

Beneficios de la caminata en comparación con correr

Blanca Pombal señala que una caminata ligera y constante durante una hora puede ser más efectiva para quemar grasa, mejorar la circulación y cuidar las articulaciones que 30 minutos de carrera intensa. La caminata tiene varias ventajas, entre ellas:

  • Seguridad para las articulaciones: La caminata genera un impacto mucho menor en rodillas, caderas y columna, evitando lesiones y molestias.
  • Facilidad de adherencia: Es más sencillo incorporar caminatas diarias en la rutina y mantenerla en el tiempo, lo cual es fundamental para resultados sostenibles.
  • Mejora del bienestar psicológico: Caminar al aire libre ayuda a reducir niveles de estrés y ansiedad, además de promover una mejor salud mental.
  • Protección hormonal: Durante etapas de perimenopausia y menopausia, caminar mantiene niveles de cortisol más bajos, facilitando la pérdida de grasa y evitando el aumento de peso por estrés hormonal.

El impacto hormonal y la salud articular

Uno de los mayores obstáculos en la pérdida de peso para mujeres en esta etapa es la actividad hormonal. La menopausia y la perimenopausia alteran los niveles de estrógenos y progesterona, además de aumentar la sensibilidad al estrés, que puede elevar los niveles de cortisol. El cortisol en exceso favorece la acumulación de grasa en el abdomen y otras áreas, además de dificultar la pérdida de peso.

Por ello, Blanca Pombal recomienda que las actividades de alto impacto, como correr a toda velocidad o entrenamientos muy intensos, puedan ser contraproducentes en estas etapas. La caminata, en cambio, permite mantener el cuerpo en movimiento sin elevar excesivamente las hormonas del estrés, protegiendo así la salud articular y minimizando molestias en rodillas, caderas y zona lumbar.

Importancia de la adherencia y el bienestar general

Más allá de perder peso, caminar contribuye a una mejor calidad de vida. Facilita la respiración, promueve la observación del entorno y ayuda a reducir la ansiedad. Todo esto contribuye a crear un hábito que se puede mantener a largo plazo, que es la base del éxito en cualquier plan de salud.

Blanca Pombal enfatiza que no es necesario realizar esfuerzos extremos para transformar el cuerpo. La clave está en la constancia y en actividades que sean sostenibles y seguras. Por ello, recomienda que muchas mujeres opten por caminar de manera diaria, en lugar de realizar entrenamientos intensos esporádicos que puedan poner en riesgo su salud o generar lesiones.

Resumen

En conclusión, si bien correr puede parecer la opción más rápida para quemar calorías, después de los 40 años, una hora de caminata ligera puede ser mucho más efectiva y segura. Este enfoque favorece la pérdida de grasa, mantiene las articulaciones protegidas, reduce niveles de cortisol y favorece la adherencia a largo plazo. Adaptar el ejercicio a las necesidades del cuerpo en esa etapa de la vida no solo es inteligente, sino también necesario para obtener resultados duraderos y preservar la salud integral.

Preguntas frecuentes

¿Es conveniente caminar todos los días?

Sí, caminar diariamente durante 45 a 60 minutos aporta múltiples beneficios, incluyendo la quema de grasa, la mejora de la salud cardiovascular y el fortalecimiento de músculos estabilizadores.

¿Qué diferencia hay entre caminar y correr en pérdida de peso?

Correr quema más calorías en menos tiempo, pero también genera impacto en las articulaciones. Caminar, en cambio, aunque quema menos calorías por minuto, puede ser más efectivo para mantener una rutina constante, proteger las articulaciones y reducir el riesgo de lesiones.

¿Por qué es importante cuidar las articulaciones con el ejercicio?

El impacto repetido que generan actividades de alta intensidad, como correr, puede causar molestias o lesiones en rodillas, caderas y columna. La caminata es una opción segura que permite mantener el movimiento sin poner en riesgo las articulaciones.

¿Qué otras actividades recomienda Blanca Pombal para las mujeres mayores de 40?

Además de la caminata, actividades de bajo impacto como yoga, pilates o natación son recomendables para complementar un estilo de vida activo y saludable.

En definitiva, adoptar una rutina de caminatas diarias es una estrategia efectiva y segura para cuidar la salud y mantener una figura adecuada después de los 40, sin poner en riesgo el bienestar físico ni la salud hormonal.